Vuelvo en mí, me di cuenta que me rascaba el ojo, como todas esas veces en que la alergia me ataca. Creo haber estado mirando lo mismo durante mucho tiempo, no lo sé, perdí por completo la noción. ¿Lo peor de todo? No logro verlo. ¿Qué cosa? Ese punto, se esfumó. ¿Dónde estás? Muéstrate, te quiero ver, quiero saber en que mi mente y vista se turbó para conseguir que mi cuerpo lograse evaporarse. Quiero saber qué o quién tuvo el poder de llevarme, de abstraerme de este lugar por varios minutos y es que sea lo que haya sido, debe haber sido bastante interesante. Siempre me pasa lo mismo cuando despierto de haber estado soñando algo interesante y fuera de lo cotidiano,después es imposible volver, imposible llegar a ese estado. Aun así, sentía que hoy era diferente, que hoy sí podría volver y encontrar aquello que estaba fijamente observando. Concentración, eso necesito. Piensa, piensa que puedo hacer, tengo algo a mi favor, el querer saberlo. Necesito orientarme, ¿Qué será? Un brazo, una silla, una persona, un objeto, a lo mejor soy yo, quizás eso es, nunca lo pensé. Me veo, un ser, un animal con sentimientos, pero lo noto raro, lo veo triste. Oye tú, si tú, ¿Qué te ocurre? ¿Por qué estés triste? Déjame ayudarte, toda persona tiene el derecho a ser escuchado, y yo quiero cobrar tu derecho...Pero no contestó, es decir, no contesté. De mi boca no salió sonido alguno a pesar de haberla visto abrirse como diciendo algo. La verdad es que no me importó mucho, sé que lo volvería a ver y quizás la próxima vez podría contarme porque estaba triste, si es que estaba triste. Sí, quizás otro día hablaríamos, ahora debía terminar mi pintura que llevaba días sin haber sido tomada en cuenta. Salí al balcón, vestigios de la luz que había estado presente hace algunas horas todavía adornaban la tarde y hacían cálido el ambiente. Saqué mi caja de pinturas, los pinceles, me puse el delantal y empecé. Comienzo, pinto, y razono. Nunca me gustó realmente lo que estaba pintando, ahora que veo bien mi pintura no son más que líneas, no me gusta, no tiene pasión, ni sentimientos, o furia tal vez, no es yo. No me gusta esa palabra, “yo”, prefiero un nosotros, no me gusta el egoísmo, pienso en los demás, esta pintura quizás por eso no me gusta, por que la hice pensando en mi. Tengo que arreglarla de alguna manera, necesito un tú que la arregle. No importa, bueno quizás sí, pero el tiempo me jugará una buena pasada, y sé que algún día llegará. En estos momentos sinceramente me importa más que mi pintura, el pajarito que está en mi ventana, prefiero pensar en el árbol que está en mi patio, o en las nubes que están sobre mi techo. Me gustaría encontrar una persona que piense como yo. Quizás suene un poco egocéntrico, de hecho lo es, pero me gusta mi forma de pensar. Creo que es hora de comer algo, mi organismo lo pide, ahora que pienso, no como desde hace unas buenas horas. Llego a la cocina, ¡maldición!, no compré pan. Tengo hambre, no tengo pan y no me quise decir por que estaba triste. No ha sido buena esta hora, pero habrá mejores. Eso es tan sabio, no sé como la gente no se da cuenta.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario