martes, 30 de junio de 2009


Y esta carta, me pregunté, de hecho lo tomé con humor, me imaginé una película de terror o suspenso, esas típicas escenas donde va a pasar algo terrible, y todos saltamos de susto o impresión, así que simplemente la dejé encima de la mesa, otro día llamaría para ver quién era el dueño de aquella broma. Me dolía demasiado la cabeza, era el estrés, necesitaba encontrar trabajo, pero últimamente nada me ha salido bien. Fui a la cocina, me cociné arroz con un huevo frito y una vienesa, me hubiese gustado acompañarlo con ensalada, pero se me olvido comprar cuando fui al supermercado. Aunque no suene de lo más exquisito, para mí simplemente era sabroso acompañar el almuerzo con un pan con mermelada, que exquisitez. Las galletas las guardaría para la once. Volví a la pieza donde deje mis compras, y saque mi acrílico blanco. ¿Quién será?, este acrílico me acordaba increíblemente a ella, ¿Pintará lo mismo que yo?, ¿Por qué nunca nos hemos topado, si ella pintaba al igual que yo?, y así miles de preguntas me fueron dando vueltas, además no lo podía negar, la encontraba muy bonita. En realidad no me siento muy bien, estos días que realmente te das cuenta que tu vida es siempre lo mismo, que quieres algo nuevo, quieres algo emocionante, y ahí es donde te acuerdas de los libros, en donde los personajes recorren paisajes nuevos, bosques, desiertos, selvas, y yo aquí sentado en mi pieza sin más que mi pincel. Qué daría por tener algo emocionante en mi vida, que la rutina se desaparezca, y nazca un nuevo Fernando. Creo que es hora de plantearme un objetivo, algo nuevo, algo que me sea emocionante, y a la vez nuevo, qué puede ser; la carta, quizás viajar, la Pelirroja, una pintura, la Pelirroja, mochilear, una exposición, la Pelirroja… no sale de mi cabeza, ¿Quién será? ¡Maldición! ¿Quizás ella es mi objetivo? Como va a ser mi objetivo una mujer, que estúpido, lo que si o si, voy averiguar es quién se esconde detrás de aquel rostro.

miércoles, 17 de junio de 2009



Sí..... Sí.

jueves, 28 de mayo de 2009

¿Por qué?

Porque necesito un desahogo
Porque los proyectos futuros nunca se concretan
Porque las ideas no se formalizan
Porque estoy mal
Porque realmente no me quiero
Porque los malditos vidrios se rompen
Porque las amistades se quiebran

Porque soy un alcohólico
Por que le lloro a un peluche que es lo más cercano que tengo
Porque me falta amor

Porque la vida es injusta
Porque no se que me pasa



Porque tantas cosas pasan por mi cabeza
Porque me siento solo
Porque no doy más
Porque quiero llorar como nunca
Porque no se que hacer
Porque la vida no me da señales
Porque no ha salido mi arco iris
Porque estoy llorando mientras escribo
Porque mañana no podré ir a clases
Porque sufro por algo que temo aceptar
Porque no quiero quedar solo
Porque no quiero defraudar a mis padres
Porque la suerte no me acompaña
Porque no sabes que te depara el destino
Porque cuesta pararse de las caídas
Porque cuesta aceptar la realidad
Porque ya no me conozco
Porque quiero escribir millones de cosas más...

POR LA CHUCHA…

miércoles, 27 de mayo de 2009

Lluvia



Tres copas fuera de mi casa, un día, varias nubes, además de un par de gotas que humedecen mi pelo. Me queda un largo recorrido, aún así me imagino el final. Qué increíble, después de varios días, me imagine el final que quería, y se dará tal como lo he soñado. Hermosos árboles, que verdes están, una columna de helechos a mi derecha, y un coihue al frente de ellos. La lluvia les da vida, noto como se levantan, felices hablan entre ellos mientras ningún humano los molesta. Aquí es cuando tomo la decisión, detenerme y dejarlo hasta aquí, ya que realmente he avanzado más que nunca o seguir y poder perderlo todo. ¿Intuición mía, que me dices tú? Más fuerte que no te escucho. ¿Eso crees?, y ¿si no es la elección correcta?, claro que la es, o por lo menos para ti, bella intuición. Así es, te haré caso, ya me decidí, ya nos decidimos, partiré, partiremos, ambos ya sabemos, que es hora de seguirte a ti, lluvia de mis sueños.

lunes, 9 de febrero de 2009

Si es que ....


Días más, días menos, menos tiempo pero aun queda, kilómetros viajaré, y ahí me quedaré, por 9 largos meses, nuevo lugar habitaré. Como el tiempo pasa, sigue y fluye, se asemeja a las nubes, que vuelan sobre nosotros, poca importancia le dan, pero siempre en movimiento están, igual que tu Señor Tiempo. ¿Qué cosas por decir? He adquirido experiencias, y las he llevado a la práctica. Intento seguir viviendo y compartiendo con mis objetos efímeros, leo un nuevo libro, espero que me agrade, me gusta el desorden sintáctico, le da un toque… para variar no se cual es aquella palabra, pero ami me gusta, y que más da, es mi texto, un poquito de egoísmo no le hace mal a nadie, realmente uno no puede vivir solo en función de otros. Empezó un nuevo programa en la tele, no me importa, me importa ese cometa que vuela por el cielo, lo quiero ver, si es que es más sentir, si tan solo pudiera cerrar los ojos, y transportarme aquel lugar, donde lo más seguro, conoceré la felicidad.

Juanjo.

lunes, 12 de enero de 2009

Si es que terminamos la historia



Diecinueve días ya han pasado, desde aquel día, sin duda le quedó marcado, tal como la cicatriz que tiene en su dedo. Se tiró en el pasto, momentos antes su lugar fue ocupado por un conejo, perdón, una liebre, esos animalitos siempre prevenidos contra los hambrientos seres que intentan devorarlos. En fin, había hecho una pequeña caminata hacia un cerrito, hace tiempo que no veía un atardecer, tenía ganas de ver uno, le hubiese gustado estar acompañado, por último de un amigo, o hasta de su grandote gato. Pero no, este día había quedado solo. Estaba un poco angustiado, con pena, pero no creo que halla sido una mala pena, antes de salir a caminar había visto una de sus películas favoritas, y para variar le dio pena, lloró un poco, en realidad que humillante que un hombre llore por películas, menos mal que casi nadie lo sabe. Puso sus brazos en su cabeza, se acostó y voló. . ¿Cuánta gente observara la belleza que nos rodea diariamente?, es más, ¿Cuánta gente dará gracias a Dios diariamente por tener un lugar en el que vivir?, o ¿Cuánta gente notará realmente las grandiosas cosas que se nos han dado? Aire, tierra, pasto, cosas fugaces, sin sentimiento o valor otorgado, pero que están ahí, siempre lo acompañan, esté enojado o feliz, cansado o enérgico, si tan solo pudieran hablar, un poco raro si, deberían ser buenos amigos. Que estúpido, pensó, ahora volvía un poco en si, la mente humana, una fábrica de sueños, pero de sueños se construye la vida. Le llego el recuerdo del día aquel, se recordó gracias a la primera estrella que se asomaba en el cielo, Júpiter, grandioso planeta que le gustaría conocer. En fin, el día que recibió aquel llamado, Júpiter estaba justo arriba de tres robles que habían sido plantados continuamente. “Robles”, árboles fuertes que no sufren ni caen. ¿Él que era? El no quería ser nada, solo polvo, para ver la vida de otra forma, de esas que nadie toma en cuenta, que si, solo el polvo, puede ver.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Si es que terminamos la historia


Sentado se encontraba Juanjo, no había pasado nada fuera de lo normal en su pieza, se puso un poco ansioso, más aun la ansiedad crecía acorde el tiempo avanzaba. Esperaba el llamado, y en respuesta solo recibía silencio. Lo deseaba, lo pedía, tenía que ocurrir, pero nada pasaba. No pensaba en nadie ni nada, solo en su teléfono, no, me equivoco, en el llamado. Se lo imaginaba sonando, aquella canción instrumental que tanto le gusta. Irá a sonar, qué es lo que pasa, se preguntaba, algo malo habrá ocurrido.
Se paró, si seguía sentado su cuerpo iba a estallar, caminó por su pieza, demasiado pequeña, caminó por la casa, no era suficiente, salió al patio. Menos mal salió, necesitaba aire urgente, se le podía ver en los ojos, el sol entre las nubes y la pequeña brisa que corría lo tranquilizaron, solo por el momento. Se quedó mirando una chinita que había volado hasta su camisa, tan indefensa que se veía, pero ahí estaba, viva y sana como todos los días de su existencia.
Suena el celular, Juanjo maldice, como se pudo haber relajado en un momento como éste, camina a su pieza, perdón, corre. Un número desconocido, el nerviosismo está en su clímax, le cae una gota de sudor por la frente, desea tanto contestar como el no hacerlo, lentamente presiona el botón con el dedo, Alo contesta, falsa alarma, le baja el estómago de la boca, sus nervios bajan de los cielos, no mucho pero consiguen bajar. Número equivocado, no se como se pueden equivocar, y más con él, que ha hecho para esta mala pasada, es lo que menos necesita.
No aguanta más, agarra su celular, su billetera, sus llaves y sus pañuelos, sale de su casa, cierra con llave y camina desesperadamente, no tiene un destino fijo, pero sus instintos lo guían. Avanza un par de cuadras y llega a una plaza, varios niños juegan, sus respectivas madres cercanamente conversan entre ellas mientras miran a sus críos.
Se sienta y los observa, no, no los observa, solo los mira, no piensa en nada. Llama a su hermana, le pregunta donde está, le dice que no puede hablar, esta ocupada en una prueba. Necesita conversar con alguien, está demasiado afligido. Exacto, se le ocurrió que debía hacer, como un relámpago que sale de las nubes, esta idea surgió de su mente. Se levanto rápidamente y corrió, corrió como nunca, estaba desesperado, corría y corría y de repente suena, si era su celular, y lo sabía, esta era la llamada, se detuvo en seco, miró a los lados, tenía que recordar lo que llegase a pasar en este momento. Tomó un buen sorbo de aire, lo exhaló, se concentro en modular todo lo que fuese a llegar a decir, bien, este es el momento, sin pensarlo más apretó el botón. Se preparó lentamente para decir su primera palabra, y lentamente lo dijo, “Hola...”.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Darkness



Una canción pasa por mi mente y por mis oídos, no me agrada, su letra, su contenido, me refleja, me calca, que mal, me doy pena. Me quedo aquí pensando, entre el vacío y el silencio, en realidad no escribo, mi mente habla, mis dedos piensan, mi inconsciente se torna conciente y desea, si lo desea, ansia hablar, quiere ser escuchado. Vacío aléjate, luz vuelve, colores revivan, silencio desaparece. Quiero que mis huesos sientan como mi piel, y mi corazón como mente. Metáforas sucumben la sociedad, y perífrasis rellenan nuestros vacíos. Miro como el aire ya no es tan dulce, ni como el agua es tan suave. Maldita canción, siempre había sabido, lo supe y lo sabre que me haces mal, me deprimes, me haces mal, lloro por mi, lloro por la canción, no se por que lloro. Mi mente no quiere hablar conmigo, la música suena... beauty can't be seen but only kissed... tengo mis respuestas, pero no las quiero soltar, quédense dentro de mi, no se vallan, son mías y solo mías ... I have so much love to give... ¿por qué pienso tanto las cosas?, no las quiero en este momento, que se esfumen, desaparezcan, déjenme tranquilo un momento, quiero tener paz un momento... but where are you and how to be reached? ... quiero escuchar el viento, ver volar los pájaros, que sea el mundo y yo, ambos tan solo por un momento, que la oscuridad me cubra y desaparecer tal como mis dientes de leche. Tal vez solo necesite ser escuchado, en realidad no lo se, lo sabe solo mi corazón, mi mente, y esta grandiosa canción. No hago nada mas que calcar lo que mi alma me dice, pienso en una cosa y en una persona, la cosa no se que es, la persona si, de lo que si se, es que acabo de sacarle una fotografía a Ying, ya es tiempo de que el Yang vuelva a su lugar, es hora de que se estabilicen, sin nada mas que decir, una canción dentro de un hombre se despide.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Si es que terminamos la historia


Vuelvo en mí, me di cuenta que me rascaba el ojo, como todas esas veces en que la alergia me ataca. Creo haber estado mirando lo mismo durante mucho tiempo, no lo sé, perdí por completo la noción. ¿Lo peor de todo? No logro verlo. ¿Qué cosa? Ese punto, se esfumó. ¿Dónde estás? Muéstrate, te quiero ver, quiero saber en que mi mente y vista se turbó para conseguir que mi cuerpo lograse evaporarse. Quiero saber qué o quién tuvo el poder de llevarme, de abstraerme de este lugar por varios minutos y es que sea lo que haya sido, debe haber sido bastante interesante. Siempre me pasa lo mismo cuando despierto de haber estado soñando algo interesante y fuera de lo cotidiano,después es imposible volver, imposible llegar a ese estado. Aun así, sentía que hoy era diferente, que hoy sí podría volver y encontrar aquello que estaba fijamente observando. Concentración, eso necesito. Piensa, piensa que puedo hacer, tengo algo a mi favor, el querer saberlo. Necesito orientarme, ¿Qué será? Un brazo, una silla, una persona, un objeto, a lo mejor soy yo, quizás eso es, nunca lo pensé. Me veo, un ser, un animal con sentimientos, pero lo noto raro, lo veo triste. Oye tú, si tú, ¿Qué te ocurre? ¿Por qué estés triste? Déjame ayudarte, toda persona tiene el derecho a ser escuchado, y yo quiero cobrar tu derecho...Pero no contestó, es decir, no contesté. De mi boca no salió sonido alguno a pesar de haberla visto abrirse como diciendo algo. La verdad es que no me importó mucho, sé que lo volvería a ver y quizás la próxima vez podría contarme porque estaba triste, si es que estaba triste. Sí, quizás otro día hablaríamos, ahora debía terminar mi pintura que llevaba días sin haber sido tomada en cuenta. Salí al balcón, vestigios de la luz que había estado presente hace algunas horas todavía adornaban la tarde y hacían cálido el ambiente. Saqué mi caja de pinturas, los pinceles, me puse el delantal y empecé. Comienzo, pinto, y razono. Nunca me gustó realmente lo que estaba pintando, ahora que veo bien mi pintura no son más que líneas, no me gusta, no tiene pasión, ni sentimientos, o furia tal vez, no es yo. No me gusta esa palabra, “yo”, prefiero un nosotros, no me gusta el egoísmo, pienso en los demás, esta pintura quizás por eso no me gusta, por que la hice pensando en mi. Tengo que arreglarla de alguna manera, necesito un tú que la arregle. No importa, bueno quizás sí, pero el tiempo me jugará una buena pasada, y sé que algún día llegará. En estos momentos sinceramente me importa más que mi pintura, el pajarito que está en mi ventana, prefiero pensar en el árbol que está en mi patio, o en las nubes que están sobre mi techo. Me gustaría encontrar una persona que piense como yo. Quizás suene un poco egocéntrico, de hecho lo es, pero me gusta mi forma de pensar. Creo que es hora de comer algo, mi organismo lo pide, ahora que pienso, no como desde hace unas buenas horas. Llego a la cocina, ¡maldición!, no compré pan. Tengo hambre, no tengo pan y no me quise decir por que estaba triste. No ha sido buena esta hora, pero habrá mejores. Eso es tan sabio, no sé como la gente no se da cuenta.